La decisión es la más reciente de una serie de reestructuraciones entre las grandes marcas globales de consumo, que antes apostaban por el modelo de conglomerado.
Kraft Heinz anunció este martes que se dividirá en dos empresas independientes: una centrada en productos de abarrotes y otra en salsas y untables, desmantelando así un gigante de bienes de consumo empacados que nunca logró el crecimiento esperado desde su creación hace una década.
La decisión, que se espera se complete en la segunda mitad de 2026, es la más reciente de una serie de reestructuraciones entre las grandes marcas globales de consumo, que antes apostaban por el modelo de conglomerado pero que ahora replantean su estructura empresarial ante ventas débiles, valoraciones deprimidas y altos aranceles.
Para los inversionistas, la decisión sigue generando dudas: las acciones cayeron un 7,2% en la jornada del martes por la tarde, a pesar de que Wall Street ya anticipaba la separación desde que Kraft Heinz anunció en mayo que buscaba maneras de aumentar el valor para los accionistas.
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La fusión de 2015 —orquestada por Berkshire Hathaway de Warren Buffett junto con la firma brasileña de capital privado 3G Capital— creó una empresa valorada en 45 mil millones de dólares, con el objetivo de reducir costos y estimular el crecimiento de marcas icónicas como Heinz, Jell-O y Philadelphia. Hoy, la empresa vale solo 33 mil millones de dólares.
En paralelo, Kraft ya había buscado un socio después de separar su división de snacks en 2012, que se convirtió en Mondelez International.
Buffett declaró el martes a CNBC que estaba “decepcionado” con la escisión.
“La fusión no resultó ser una idea brillante, pero separar la empresa no resolverá sus problemas”, dijo.
Desde la fusión, las acciones han perdido 60% de su valor, en parte debido a que los consumidores redujeron su gasto, especialmente tras la pandemia de COVID-19.
El mes pasado, Berkshire registró una pérdida contable de 3.76 mil millones de dólares sobre su participación del 27.4% en la compañía.
“La complejidad de nuestra estructura actual dificulta asignar el capital de manera efectiva, priorizar iniciativas y escalar en nuestras áreas más prometedoras”, explicó Miguel Patricio, presidente ejecutivo del consejo de Kraft Heinz.
La empresa también reportó 9.3 mil millones de dólares en pérdidas por deterioro en el segundo trimestre, debido a la caída sostenida en el precio de sus acciones y su valor de mercado.
“Para los inversionistas, la medida podría desbloquear valor en el corto plazo, pero los riesgos de ejecución son claros: a menos que ambas entidades inviertan en innovación y se defiendan del avance de las marcas blancas, la separación puede no lograr más que un alivio financiero temporal”, advirtió Suzy Davidkhanian, analista de Emarketer.
Elliott Management presiona a PepsiCo mientras Kraft Heinz apuesta por una escisión para simplificar operaciones.
Resaltando los desafíos que enfrentan las grandes marcas de consumo, el fondo activista Elliott Management reveló el martes una participación de 4 mil millones de dólares en PepsiCo, instando al gigante de bebidas y snacks a impulsar su crecimiento. Al mismo tiempo, las acciones de Nestlé cayeron después de que la compañía europea despidiera a su CEO tras solo un año en el cargo por una violación del código de conducta.
Una estructura menos compleja
La escisión de Kraft Heinz tiene como objetivo facilitar una asignación más eficiente de recursos y enfoque estratégico.
“La división ayudará a asignar el nivel adecuado de atención y recursos para liberar el potencial de cada marca,” dijo el presidente del directorio Miguel Patricio el martes.
La reestructuración creará dos empresas distintas:
- Una enfocada en salsas y untables, que incluirá marcas como Heinz, Philadelphia y Kraft Mac & Cheese, con ventas de aproximadamente 15.4 mil millones de dólares en 2024.
- Otra centrada en alimentos procesados y comidas listas, como Oscar Mayer y Lunchables, con ventas anuales de 10.4 mil millones de dólares.
La división de abarrotes será dirigida por el actual CEO de Kraft Heinz, Carlos Abrams-Rivera, mientras que la compañía busca un nuevo director ejecutivo para la unidad de salsas.
