La experiencia de María Tuyuc es un referente en su país, Guatemala. Ahora, su fórmula de éxito se replica en comunidades indígenas de todo el orbe.
María Tuyuc transmite energía positiva, espiritualidad y humildad. Considera que aún le queda mucho por aprender y se deja guiar por otras mujeres que, como ella, están luchando por construir un mejor futuro para las próximas 13 generaciones. Esa es la meta a largo plazo de los pueblos indígenas para lograr “la plenitud de vida”.
Transformar vidas a través de los negocios es una de las mayores satisfacciones para Tuyuc, originaria de San Juan Comalapa, Chimaltenango (Guatemala). Ella representa a los emprendedores indígenas en todo el mundo como presidenta de la Red Mundial de Empresas y Negocios Indígenas. También lidera la Red de Emprendedoras y Empresarias de Las Américas y la Red Global de Empresarios Indígenas, capítulo Guatemala.
Actualmente, existen alrededor de 476 millones de indígenas repartidos en 90 países, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Los indígenas se encuentran entre los pueblos menos favorecidos y vulnerables del mundo, representando el 15% de la población más pobre.
Guatemala es un ejemplo de esa vulnerabilidad. Según el Censo de Población y Vivienda 2018, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), 44% de los guatemaltecos se identificó como maya, garífuna, xinca o afrodescendiente. En total, de acuerdo con esos datos, viven en el país unos 7.6 millones personas que se identifican dentro de alguno de estos pueblos.
En Guatemala, el porcentaje de informalidad económica se ubica entorno al 70%. Ésta caracteriza en su mayoría, a la población indígena. Aunque su participación en la economía es notoria en actividades como el turismo, las artesanías, los textiles, la agricultura y la elaboración de productos alimenticios, carecen de marcos legales que les permitan acceder a productos financieros.
Desde las organizaciones que representa, María Tuyuc ha apoyado a más de 3,000 personas, principalmente mujeres y jóvenes indígenas de su país, y ha impulsado la creación de unas 800 empresas en diferentes sectores: desde textil y agrícola, hasta turismo. Esta experiencia se ha convertido en un referente para las comunidades indígenas de todo el mundo, un modelo para que los pueblos sean económicamente más prósperos e inclusivos.
Pero el impacto va más allá. La abogada y notaria, a través de estas redes, ha creado un modelo de desarrollo territorial gracias a la experiencia adquirida en los últimos 30 años, que contempla aspectos relacionados con la espiritualidad y la cosmovisión maya. Su formación integral y holística le permite analizar la vida desde diferentes puntos de vista, gracias al conocimiento heredado de sus padres y ancestros.
EL DOLOR QUE SE TRANSFORMÓ EN LUCHA
Desde pequeña, María Tuyuc aprendió de su madre, Teodora Velásquez, el arte del telar de pie para elaborar huipiles. De ella, reconoce que heredó la parte empresarial, mientras que de su padre, la espiritual. Javier Tuyuc era catequista, músico y curaba enfermos, además de dedicarse a la agricultura.
La guerra por la que atravesó Guatemala durante 30 años obligó a su familia a abandonar por un tiempo su hogar, debido a las persecuciones que sufrieron las comunidades mayas ixiles, radicadas al norte del Departamento de El Quiché. El conflicto armado interno dejó miles de familias separadas, entre la que se encuentra la de María, al haber sido secuestrado su padre un 5 de julio de 1982, junto a otros familiares.
60 COMUNIDADES INDÍGENAS DISTRIBUIDAS EN 10 DEPARTAMENTOS RECIBEN EL APOYO DE LA RED GLOBAL DE EMPRESARIOS INDÍGENAS, CAPÍTULO GUATEMALA.
La Comisión para el Esclarecimiento Histórico, auspiciada por las Naciones Unidas, estimó que durante el conflicto armado interno de Guatemala (1960-1996) habrían muerto alrededor de 200,000 personas y habría más de 50,000 desaparecidas. El 93% de las violaciones de derechos humanos documentadas se debieron a las acciones de miembros de las fuerzas de seguridad del Estado, por lo que la Comisión concluyó que el ejército había cometido “actos de genocidio”.
Este lamentable evento marcó la vida de María, quien decidió enfocarse en el trabajo de defensa y protección de los derechos indígenas. Se convirtió en activista al conocer de cerca la realidad que vivían varias comunidades como la suya.
El espíritu de esfuerzo y trabajo de María Tuyuc la llevó a ejercer varios oficios, como la agricultura, la elaboración de tejidos y el empleo doméstico para poder costear sus estudios. Así, consiguió graduarse como Perito Contador, por la Escuela Nacional de Ciencias Comerciales, y como Auxiliar de Enfermería, por la Escuela Técnica de Auxiliares de Enfermería. Más tarde obtuvo un Pensum Cerrado en la Carrera de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de San Carlos de Guatemala, y una Certificación Internacional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en la metodología de emprendimiento.
“Aún en un contexto de guerra, nosotros desarrollábamos juegos a nivel comunitario con otros compañeros. Ha sido un proceso de aprendizaje que me ha permitido conocer la realidad de las comunidades y tener una motivación personal para sobresalir en mis notas y calificaciones. Siempre he tratado de aportar y demostrar que podemos hacer algo por nosotros mismos”
UN MODELO EXITOSO DE DESARROLLO
Durante el tiempo que ejerció como abogada y notaria, leyó casi 700 sentencias de casos de violencia contra la mujer y se percató de un denominador común: muchas mujeres toleran la violencia por dependencia económica y a la mayoría las abandonaban por falta de recursos.
Al constatar esos hechos, Tuyuc comenzó a enfocarse en cómo crear oportunidades para las mujeres. Así surge en 2009 la Red de Empresarios Indígenas, la cual logró autofinanciarse y contar con asesores, pero llegó un momento en que se sintieron estancados.
Ese “estancamiento” se convirtió en una “fortaleza”, ya que se dieron cuenta de que debían explorar lo que otros emprendedores indígenas estaban haciendo en otros países. Por esa razón, en 2014, decidieron organizar en Guatemala el Foro Mundial de Empresarios Indígenas, donde lograron compartir y escuchar experiencias de algunos representantes internacionales.

3,000 PERSONAS EGRESADAS DE LA FORMACIÓN EMPRESARIAL DE LA ESCUELA MAYA DE NEGOCIOS (EMN).
De esa manera, lograron acelerar el proceso en Guatemala para fortalecer la Red de Empresarios Indígenas y dar vida a un modelo de desarrollo territorial que se basa en tres ejes fundamentales, entre los cuales está la formación de negocios.
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MARÍA TUYUC, LA MUJER, INDÍGENA Y EMPRESARIA QUE LUCHA POR UNIR LO MEJOR DE “DOS MUNDOS”
Dentro de ese eje se enmarca la Escuela Maya de Negocios, en la que Tuyuc imparte el módulo de Identidad Indígena Empresarial. De esa manera, puede trasladar su conocimiento y experiencia para que los negocios de las participantes se desarrollen a lo largo de ese camino de aprendizaje, ya sea tomando un curso debajo de un árbol, en un salón comunal o en una casa.
La empresaria reconoce que no hay mayor satisfacción para ella que ver el rostro de las mujeres indígenas que, con un bebé en sus espaldas y otros hijos de la mano, han logrado convertirse en empresarias formales. Además, el modelo no funciona sólo a un nivel individual sino colectivo, creando redes locales y clústeres comunitarios indígenas, según la actividad económica que exista en el territorio.
Actualmente existe diversidad de empresas agrícolas, textiles, alimentarias y de turismo, que operan con el respaldo comercial de Mayart S.A., una plataforma que ayuda a impulsar a empresas emergentes.
UNA EMPRESA DE ORIGEN ANCESTRAL
María Tuyuc comparte que, recientemente, constituyó una empresa propia, junto a su esposo e hijos mayores. Su objetivo es desarrollar lo que para los pueblos indígenas representan los principios y conceptos propios de la sostenibilidad, elaborando estudios, análisis, consultorías y asistencia técnica.
La cosmovisión maya todavía se transmite de forma oral. Su empresa quiere trasladar esos conceptos e historias a documentos, que permitan dar a conocer el mundo de los pueblos indígenas a las empresas, para que apoyen distintas iniciativas.
“Últimamente hay un gran vacío de información respecto a cómo trabajar la interculturalidad o la cosmovisión maya en diferentes aspectos empresariales. Parte de mi rol es asesorar a las empresas en ese sentido”.

La idea tras esta empresa es visibilizar la importancia de que las empresas conozcan a los pueblos indígenas para armonizar y hacer más sostenibles los proyectos que se trabajen en conjunto. Tuyuc reconoce que existe un alto interés en estos temas, en lo que ella llama “la unión de dos mundos”.
27 CLÚSTERES COMUNITARIOS U ORGANIZACIONES EMPRESARIALES POR ACTIVIDAD ECONÓMICA COMO TEXTILES, HECHO A MANO, AGRÍCOLA, AGROINDUSTRIA, ALIMENTOS, TURISMO COMUNITARIO, ENTRE OTRAS.
Para la empresaria, no se trata sólo de generar conceptos e ideas, sino compartir todos sus conocimientos: “Mi temor es no saber quién dará seguimiento a todo esto. Por eso, quiero trasladar esos conceptos y habilidades aprendidos, para que no se pierdan en el tiempo. Esa es la misión de mi empresa”.
DESAFÍOS VIGENTES
“No es nada fácil ser una empresaria indígena, aún en estos tiempos”, afirma Tuyuc. Su misma trayectoria lo demuestra: cuando empezó a transitar por el sendero del emprendimiento se topó con varios obstáculos. El primero tuvo que ver con un episodio de discriminación, que llegó hasta los tribunales y ganó, aunque prefiere no profundizar en él. Sin embargo, sentó un importante precedente.
Otro de los obstáculos radica en la escasa comprensión de los conceptos indígenas. La vida y los negocios van ligados para estas comunidades, pero con cada cambio de gobierno se hacen más difíciles de transmitir.
Una de las premisas de los pueblos indígenas es lograr “la plenitud de vida”, que se basa en cuatro principios: vivir bien, en paz, ser felices y valorar la existencia. Estos principios los acompañan desde hace miles de años y son conscientes de que su aporte es importante. Desde el cuidado de los recursos naturales, de los que se consideran los mejores guardianes, hasta aspectos intelectuales y espirituales, que buscan la trascendencia de sus pueblos en este siglo, forman parte de esta filosofía ancestral.

Pero incluso entre los mismos pueblos indígenas existen retos. Cuando se buscan acuerdos con un determinado gobierno, algunos manifiestan que “se vendieron” y empiezan rivalidades difíciles de erradicar. Tuyuc afima que el impacto que ha tenido la red en Guatemala ha sido significativa en este aspecto.
“Lo ideal es unir a ambos mundos”, sostiene, para lograr esa plenitud de vida y ese desarrollo sostenible que es tan necesario para los pueblos indígenas. Por eso, demandan que los gobiernos los tomen más en serio, les otorguen mayor participación, opinión y liderazgo, porque de esa forma se logrará una identificación plena con los proyectos. “Es darle la vuelta al asistencialismo”, afirma.
GLOBAL K’AT SOSTENIBILITY
ES EL NOMBRE DE LA EMPRESA FAMILIAR CREADA POR MARÍA T.
Otro de los desafíos es el acceso al crédito para los micro y pequeños empresarios —que sigue siendo escaso—, aunque Tuyuc reconoce que se han abierto oportunidades en entidades bancarias, de microcrédito y fintechs, que les permiten ampliar su margen y poder acceder a mercados locales e internacionales. “Es importante cerrar las brechas de desigualdad que viven los pueblos indígenas”, asegura.
“NO SE TRATA DE LIMPIAR LA MESA”
Sobre las Elecciones Generales en Guatemala, María Tuyuc considera que son fundamentales los procesos de participación política en los que los pueblos indígenas tengan oportunidades no sólo de participar, sino de elegir. Durante este proceso, se han hecho esfuerzos de formación política, pero sin mayores resultados, lamenta Tuyuc.
Para la líder empresarial indígena, no se trata de “limpiar la mesa y empezar de nuevo”. Espera que el nuevo gobierno respete lo que se ha hecho bien y haga los cambios que son necesarios, sin olvidar las lecciones aprendidas. El acceso al crédito para micro y pequeñas empresas sigue siendo para ella una gran cuenta pendiente.
“Como Red de Empresarios Indígenas respetamos los procedimientos establecidos, ya hay dos partidos en la disputa final y es importante la participación ciudadana. Tenemos la obligación de hacer auditoría social, desde el nivel micro hasta el macro, porque tenemos que exigir a las autoridades que cumplan con sus obligaciones y fiscalizar el uso de los recursos”, afirma.
María Tuyuc destaca la importancia de generar certeza jurídica y las condiciones para la atracción de inversiones, y expresa:
“Debemos cambiar la imagen de Guatemala. Tenemos muchos aspectos positivos pero nos ganan los negativos. Es obligación del gobierno trabajar en esa percepción, con el apoyo de todos”.

