Trump convirtió las elecciones presidenciales de 2024 en la mayor oportunidad de ganar dinero en la historia de la política. Sin embargo, la temporada de elecciones de mitad de mandato puede resultar difícil.

CON COLABORACIÓN DE KYLE KHAN-MULLINS 

La fe es un activo extraordinario. Hace un año, los seguidores de Donald Trump tenían tanta que el presidente lograba generar miles de millones de la nada.

Primero surgió Trump Media, que los inversores valoraron en 5.000 millones de dólares, a pesar de que las pérdidas netas se acercaban a los 700 millones. Luego llegó World Liberty Financial, que vendió más de 1.000 millones de dólares en tokens en 2025 basándose en vagas promesas de “democratizar las finanzas”. Por último, apareció la memecoin, que advertía explícitamente a los compradores que no estaba destinada a ser una inversión, pero que aun así generó suficiente entusiasmo como para dejar a Trump con una cantidad de tokens valorada conservadoramente en 710 millones de dólares.

Esta bonanza elevó la fortuna del presidente a 7.300 millones de dólares en septiembre de 2025, la cifra más alta jamás asociada a su nombre desde que apareció en la lista inaugural de Forbes 400 hace 44 años.

Entonces, los fieles empezaron a albergar dudas. Chad Nedohin, un líder de alabanza canadiense, por ejemplo, adoraba la idea de una alternativa a Twitter libre de la “cultura de la cancelación”; tanto es así que se convirtió en una especie de líder no oficial de los inversores minoristas de Trump Media. Sin embargo, con el tiempo se volvió contra Trump, decepcionado por los negocios del presidente, la guerra en Irán y sus vínculos con Jeffrey Epstein. “Nada de lo que dice es verdad”, afirma Nedohin con desdén. “Su única preocupación en la vida es su propia riqueza y estatus”.

A medida que creyentes como Nedohin se alejaban, las acciones de Trump Media cayeron cerca de un 50 % durante el último año, reduciendo el valor de la participación del presidente en casi 1.000 millones de dólares. La memecoin se desplomó aproximadamente un 70 %, evaporando otros 530 millones de dólares, más o menos. Los tokens de World Liberty se hundieron cerca de un 75 %, eliminando unos 260 millones de dólares. Estas caídas contribuyeron a reducir el patrimonio neto de Trump a 7.000 millones de dólares —300 millones menos que hace un año—, haciéndole descender 44 puestos hasta el número 245 en la lista Forbes 400 de este año.

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El desglose detallado, activo por activo, de la fortuna de Trump

Su caída habría sido aún más pronunciada si no se hubiera preparado para amortiguarla. Trump Media aprovechó la cotización inflada de sus acciones para recaudar más de 1,000 millones de dólares, reorientando su actividad desde una aplicación deficitaria hacia las criptomonedas y, posteriormente, la fusión nuclear. 

Más recientemente, recurrió a una práctica inquietantemente similar a la venta de información privilegiada: cobrar a operadores de alta frecuencia entre 60,000 y 100,000 dólares mensuales por un acceso más rápido a las publicaciones del presidente.

Por otro lado, World Liberty colocó en el mercado tokens y participaciones por valor de casi 2,000 millones de dólares el año pasado, transfiriendo cerca de 800 millones de los ingresos obtenidos al presidente. La memecoin generó otros más de 600 millones de dólares, correspondientes a la parte estimada que le correspondía a Trump por las comisiones de negociación y la venta de tokens. 

En conjunto, el presidente aumentó sus activos líquidos de 1,100 millones a 1,900 millones de dólares tras deducir los impuestos, de acuerdo con los cálculos de Forbes.

Grandes vaivenes

En medio del desplome de las criptomonedas, Trump liquidó sus posiciones y buscó seguridad, hallando refugio en su imperio de clubes privados. He aquí un resumen de sus aciertos y desaciertos durante el último año.

Puntos fuertes

Activos líquidos: 1,900 millones de dólares (+800 millones)

Campos de golf en EU: 705 millones de dólares (+200 millones)

Negocio de licencias y gestión: 655 millones de dólares (+155 millones)

Mar-a-Lago: 620 millones de dólares (+160 millones)

Trump National Doral: 365 millones de dólares (+110 millones)

Puntos débiles

Trump Media and Technology Group: 1,000 millones de dólares (-980 millones)

Memecoins $TRUMP: 185 millones de dólares (-525 millones)

Tokens de World Liberty Financial: 80 millones de dólares (-260 millones)

Los clubes privados del presidente también sirvieron de amortiguador. Las ganancias estimadas de sus propiedades de golf en Estados Unidos alcanzaron los 110 millones de dólares el año pasado, un aumento del 21% en un solo año. 

Mar-a-Lago genera ahora unos beneficios operativos anuales estimados en 54 millones de dólares —un incremento del 63%—, cifra suficiente para elevar el valor de su activo más preciado a la cifra récord de 650 millones antes de deducir los pasivos. 

En conjunto, la cartera de clubes y campos de golf del presidente está valorada hoy en unos 1,800 millones de dólares, quinientos millones más que hace un año. La clientela de clase alta de Trump, a diferencia de los inversores particulares que impulsaron sus acciones virales (meme stocks) y criptomonedas, parece mantener una lealtad inquebrantable hacia el presidente.

“Cuando él sale de su habitación, todo el mundo se pone en pie”, cuenta Liz Fletcher, antigua camarera de Mar-a-Lago. “Se quedan aplaudiendo hasta que él se sienta. Simplemente se deshacen en atenciones hacia él. Además, los socios llevan invitados que sacan sus teléfonos y toman fotos, pensando: ‘Vaya, lo estamos viendo en persona’”.

Trump creó el manual sobre cómo ganar miles de millones al asumir el poder. Sin embargo, ante el descenso de su popularidad y la proximidad de las elecciones de mitad de mandato, ahora se enfrenta a un desafío más arduo: averiguar cómo conservar todo el dinero que le reportó la presidencia.

Este artículo fue publicado originalmente en Forbes US