¿Quién es más atractiva, una persona leyendo o una mirando el móvil? Si tu respuesta es la primera, Readme es la nueva “app” de citas donde se liga por lo que se lee. Olvídate del físico o los prototipos, fíjate en la compatibilidad lectora y conecta con personas según lo que leen, cómo escriben y conversan y qué ideas les interesan.

El concepto fundacional de la aplicación es sencillo: tus gustos literarios pueden convertirse en un punto de partida para conocer a una posible pareja. Aquí, los intereses culturales son el inicio y la base de la experiencia y, aunque no se traduzca en compatibilidad a largo plazo, ofrece algo novedoso en una era de citas basadas en “swipes”, fotografías y descripciones personales cuidadosamente construidas.

Emparejar a bibliófilos y dar un giro a las “app” de citas

Dos personas pueden descubrir una compatibilidad a través de sus gustos literarios. Es la idea que inspiró a Banu Guler, fundadora de la aplicación de horóscopos Co-Star, y a Emily Segal, escritora y consultora creativa, para crear Readme, una aplicación dirigida a “personas que leen, o que quieren salir con personas que leen”, según Segal, y diseñada “para lectores, escritores y conversadores”, tal y como aseguran sus creadoras.

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Readme, presentada en septiembre de 2026, surge del hastío y la frustración por las aplicaciones de citas existentes en el mercado las cuales, en palabras de Segal a ‘The New York Times’, se sienten “poco eróticas, planas, transaccionales o que simplemente hacen que las personas se sientan desechables”.

En este escenario, Guler y Segal crearon una plataforma para individuos cuyo lenguaje del amor es, precisamente, el lenguaje y cuyo objetivo es emparejar a amantes de la lectura según gustos, géneros favoritos y el tipo de lenguaje que les atrae.

“Con Readme esperamos que la gente tenga una experiencia más auténtica y encantadora en una aplicación de citas, conozca gente interesante, se enamore y aprenda sobre libros y sobre sí mismos en el proceso”, desarrollaba Segal, también directora de marca, en ‘Cosmopolitan’.
Tus libros favoritos como carta de presentación.

“[En Readme] te llevamos a través de esta larga experiencia de responder preguntas sobre escritura, lectura, qué tipo de lenguaje te gusta, y resumimos todo eso en un modelo de cómo creemos que ves el mundo”, contaba Guler al periódico neoyorquino sobre el método de su aplicación basado en investigación literaria, análisis del lenguaje y psicolingüística.

En realidad, el procedimiento de Readme es sencillo. Después de descargar la aplicación, respondes a preguntas básicas —edad, género, ubicación, biografía—, seleccionas qué buscas y comienza un test donde eliges entre pasajes de libros clásicos o respondes a preguntas sobre tu estilo de escritura. Después, la “app” te asigna uno de sus 12 “arquetipos lectores” y una evaluación que no actúa como filtro ante potenciales candidatos, sino como una forma de autodescubrimiento —las personas con las que conectes solo ven un breve resumen de tu evaluación y el nivel de compatibilidad—.

El concepto es sencillo: conectar a personas a partir de sus libros favoritos o preferencias de escritura para crear, desde el inicio, un tema de conversación y una conexión por un interés compartido. A pesar de que Readme no es la primera aplicación para lectores, su lanzamiento llega en un momento cultural específico, uno en el que la lectura está en un punto álgido dentro del sistema cultural actual.

El fetiche por la cultura literaria

Las manifestaciones culturales del fetiche por la cultura literaria son varias. Un ejemplo dentro de la cultura pop, que ya forma parte del imaginario colectivo, es la historia de cómo se conocieron la cantante Dua Lipa y el actor Callum Turner: en Los Ángeles, antes de la fiesta de cumpleaños de un amigo común, ambos se dieron cuenta de que estaban leyendo el mismo libro, ‘Fortuna’; y pronto se percataron de que ambos habían terminado el mismo capítulo de esa novela. “Entonces estamos en la misma página”, observó Turner ante su ahora esposa.

Además, muchas famosas a través de sus clubes de lectura están consolidando la lectura como una tendencia en auge. Oprah Winfrey inició el suyo, ‘Oprah’s Book Club’, en los noventa, y le siguieron otras celebridades como la propia Lipa con ‘Service 95’ o Reese Witherspoon y su ‘Reese’s Book Club’. Más que ofrecer simples recomendaciones literarias, han creado una comunidad de lectores y un espacio donde compartir un interés real por la literatura.

Por otro lado, algunos de los mayores temas de conversación del año son las adaptaciones cinematográficas de clásicos literarios. La lista es larga: ‘Frankenstein’ de Guillermo del Toro, ‘Cumbres Borrascosas’ de Emerald Fennell o ‘La Odisea’ de Christopher Nolan. Títulos a los que se suman las próximas adaptaciones de dos novelas de Jane Austen: ‘Sentido y Sensibilidad’ de Georgia Oakley y una nueva adaptación en forma de miniserie de ‘Orgullo y Prejuicio’ con guion de Dolly Alderton.

¿Tiene futuro Readme?

Readme no plantea nada novedoso. Bookmark o Klerb (conocida como “El Tinder para los ratones de biblioteca” y que ya no existe) son dos ejemplos de aplicaciones cuyo algoritmo se centra en la compatibilidad lectora. Sin embargo, a pesar de que no promete que leer los mismos libros se traduzca en amor, ofrece una propuesta atractiva para aquellos que están cansados de las “apps” de citas tradicionales: dar a dos desconocidos un interés comparativo y significativo que inicie una conversación.

Por el momento, Readme está disponible solo en iOS, es gratuita y, a pesar de que aún no hay exceso de conexiones, te permite descubrir datos interesantes sobre tu perfil lector y tus hábitos de lectura. Aún es pronto para conocer cuál será su desarrollo y si podrá almacenar una base de datos lo suficientemente grande de bibliófilos.

Aunque el problema no es exclusivo de los libros o la configuración de Readme. Según los informes de AppFigures, una plataforma de análisis para aplicaciones móviles, el 75% de las aplicaciones de citas de nicho lanzadas en los últimos años no consiguen generar más de 10.000 dólares de ingresos durante sus primeros seis meses.

*Con información de EFE.