El nuevo acuerdo permite a OpenAI licenciar sus modelos y productos a cualquier tercero y en cualquier nube, incluidos los competidores de Microsoft como Google y Amazon.
Microsoft y OpenAI anunciaron el lunes el fin de una asociación exclusiva y un acuerdo de reparto de ingresos que ha beneficiado a ambas partes: afianzando la imagen de Microsoft como uno de los primeros líderes en IA y canalizando recursos clave y capacidad de procesamiento a OpenAI.
Datos clave
- Como parte del nuevo acuerdo, OpenAI puede licenciar sus modelos y productos a cualquier tercero y en cualquier nube, incluidos los competidores de Microsoft como Google y Amazon.
- A cambio, Microsoft ya no tendrá que compartir una parte de sus ingresos por IA con OpenAI, y el dinero que OpenAI le debe a Microsoft tendrá un límite máximo fijo en lugar de continuar indefinidamente.
- El nuevo acuerdo da marcha atrás en los términos comerciales anunciados el pasado octubre, cuando el fabricante de ChatGPT reestructuró su división con fines de lucro para dejar de limitar sus beneficios y otorgó a Microsoft una participación del 27% en su negocio.
- Las acciones de Microsoft cayeron alrededor de un 1% en las primeras horas de la sesión bursátil del lunes.
Antecedentes clave
Microsoft y OpenAI han protagonizado la alianza más trascendental en inteligencia artificial desde 2019, cuando Microsoft invirtió mil millones de dólares en la recién creada división con fines de lucro de lo que entonces era un pequeño laboratorio de investigación sin ánimo de lucro. El acuerdo convirtió a Microsoft en el proveedor exclusivo de la tecnología de OpenAI para empresas y convirtió a Microsoft Azure en la única nube en la que OpenAI podía operar, a cambio de proporcionar el capital y los recursos necesarios para entrenar sus modelos. En 2023, tras el éxito arrollador de ChatGPT, Microsoft invirtió otros 10.000 millones de dólares, elevando su financiación total en OpenAI a 13.000 millones y ampliando los acuerdos previos de exclusividad y reparto de beneficios. Sin embargo, la relación se fue tensando cada vez más, ya que las necesidades de computación de OpenAI superaron la capacidad de Microsoft, y OpenAI buscó alianzas con rivales de Microsoft, incluido el proyecto del centro de datos Stargate, valorado en 500.000 millones de dólares, junto con Oracle y SoftBank. Tras meses de tensas negociaciones, ambas compañías alcanzaron un importante acuerdo de reestructuración en octubre de 2025. Dicho acuerdo transformó la rama con fines de lucro de OpenAI, creada originalmente en 2019 como una entidad con límite de ganancias (donde los beneficios que superaran dicho límite se destinarían a la organización sin fines de lucro original), en una corporación de beneficio público, eliminando así el límite de ganancias. El acuerdo otorgó a Microsoft una participación del 27 % y puso fin a su derecho exclusivo a proporcionar la capacidad de procesamiento de OpenAI, si bien mantuvo la exclusividad en la nube y en las licencias, y el acuerdo de reparto de ingresos se mantuvo sin cambios. El acuerdo actual pone fin a la exclusividad de Microsoft sobre OpenAI y limita los ingresos que OpenAI debe compartir con su patrocinador de larga data.
Número grande
852 mil millones de dólares. Esa es la valoración de OpenAI tras recaudar 122 mil millones de dólares en marzo de 2026, en la mayor ronda de financiación privada para una empresa tecnológica de la historia. La compañía se prepara para su salida a bolsa, que podría valorarla en 1 billón de dólares este mismo año.
Tangente
El anuncio se produce justo cuando una importante batalla legal llega hoy a los tribunales. La selección del jurado comenzó esta mañana en Oakland, California, en un juicio civil en el que Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX, cofundador y donante inicial de OpenAI que abandonó la junta directiva en 2018, demanda al CEO de OpenAI, Sam Altman, al cofundador Greg Brockman y a Microsoft. Musk aportó aproximadamente 38 millones de dólares a OpenAI en sus primeros años con la condición de que siguiera siendo una organización sin ánimo de lucro dedicada al desarrollo de la IA para el beneficio de la humanidad, y ahora alega que Altman y otros convirtieron ilegalmente esa iniciativa benéfica en un gigante comercial valorado actualmente en 852.000 millones de dólares. Musk solicita al tribunal que revierta la conversión de su brazo con fines de lucro, destituya a Altman y devuelva las ganancias a la fundación benéfica de OpenAI, exigiendo 150.000 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios. Microsoft figura como codemandado bajo el argumento de que contribuyó a la presunta violación de la confianza depositada en la organización benéfica. Se prevé que el juicio dure cuatro semanas, durante las cuales Altman, Musk y el director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, tienen previsto testificar.
