Desde la creciente conciencia sobre la sostenibilidad hasta la revolución tecnológica, las tendencias de inversión actuales reflejan no solo cambios económicos, sino también sociales y ambientales.
Entender hacia dónde se mueve el dinero es clave para tomar decisiones de inversión acertadas. Desde la creciente conciencia sobre la sostenibilidad hasta la revolución tecnológica, las tendencias de inversión actuales reflejan no solo cambios económicos, sino también sociales y ambientales.
¿Qué te parece la idea de cuidar el planeta y al mismo tiempo ganar dinero a través de inversiones verdes? Esta es un tendencia mundial. Según proyecciones de PwC, los activos ESG institucionales a nivel global aumentarán desde 18.4 00 millones de dólares en 2021 a 33.900 millones de dólares en 2026, lo que implicaría un crecimiento del 84% en ese periodo (para 2030 podrían superar los 40 millones de dólares). Sectores como la energía renovable, el reciclaje y la movilidad eléctrica ganan interés entre pequeños inversionistas e institucionales. En México, empresas como Cemex, Grupo Bimbo y FEMSA destacan en iniciativas ESG y están atrayendo mayor atención.
Por otro lado, ¿sabías que puedes invertir en centros comerciales, hoteles o parques industriales sin ser millonario? Se trata de la inversión en FIBRAs (Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces), impulsada por fenómenos como el nearshoring y la búsqueda de ingresos pasivos.
Otro sector que compite por el capital de los inversionistas es el tecnológico. El índice de tecnología del S&P 500 registró en 2024 un incremento del 36,16%. Apple, Microsoft, Alphabet (Google), Nvidia, Amazon y Tesla son empresas “blue chip” tecnológicas: fáciles de seguir, con bastante información para su análisis y alto volumen de negociación. Suelen cotizar en Nasdaq o NYSE, pero se puede invertir en ellas desde México a través de casas de bolsa o ETFs. Para quienes apuestan por formas disruptivas de inversión, existen empresas tecnológicas emergentes poco conocidas, pero con alto potencial de rendimiento, como Astera Labs, que fabrica chips y controladores de conectividad para infraestructuras de IA y centros de datos, y reporta crecimientos de ingresos superiores al 120% interanual.
¿Has escuchado sobre el “boom” de los fondos indexados y ETFs? Los bajos costos y la simplicidad han impulsado esta opción de inversión. En lugar de elegir una sola acción de una empresa, con un solo instrumento se obtiene exposición a decenas o cientos de firmas del S&P 500 o del IPC mexicano. En 2024, su crecimiento global fue de 27%, en lo que va del 2025 las cifras reflejan un avance del 15%. El ETF más grande es el SPDR S&P 500 ETF.
Más allá de seguir “modas de inversión” pasajeras, la clave está en entender las tendencias de fondo y construir estrategias que equilibren visión a largo plazo.
