El mundo del tenis ofrece una carrera paralela tanto o más atractiva económicamente para las principales figuras del circuito. Los puntos, récords y trofeos del tour de la ATP compiten con un mercado paralelo donde las embajadas con marcas, las exhibiciones, participaciones especiales y colaboraciones comerciales en redes sociales son el gran premio de potenciar su imagen y marca más allá del court.

Si bien Roger Federer cautivó a millones de espectadores alrededor del mundo con su talento y habilidad en las pistas de tenis del circuito profesional, su mayor legado -desde los fríos números- está fuera de la cancha. 

El suizo, quien supo ostentar los principales récords de la historia del tenis, hasta ser superado por Novak Djokovic, acumuló durante su carrera más de 130 millones de dólares en premios oficiales. Sin embargo, esta cifra palidece ante los más de 1.100 millones de dólares en patrimonio neto que ha sabido generar Federer cuando consideramos su imagen y negocios, según una reciente estimación de Forbes.

El caso de este nuevo multimillonario grafica una tendencia muy clara en el alto rendimiento del deporte blanco: los ingresos extratenísticos son ampliamente superiores a los generados por los premios oficiales de los torneos. 

Efectivamente, los patrocinios, apariciones y exhibiciones, licencias y objetos de recuerdo, así como los ingresos provenientes de otros negocios en que el atleta tenga una participación significativa, conforman la mayor fuente de dinero para los atletas de primera línea. Así lo ratifican los casos de otras estrellas vigentes como Carlos Alcaraz, Jannik Sinner, Novak Djokovic, Frances Tiafoe y Danil Medvedev, en el circuito masculino; y de Coco Gauff, Aryna Sabalenka, Qin Wen Zheng, e Iga Swiatek en el femenino. 

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El mercado del tenis potenciado por la marca personal

Para Luciano Cabeiro, entrenador Federación Internacional de Tenis (IFT) y abogado asesor de jugadores en sponsoreo, el tenis ocupa un segmento particular para las marcas, pues es percibido como un “lujo accesible”, con muchas de estas y productos vinculados históricamente a este deporte, más allá de las deportivas. Relojes, vehículos, servicios financieros, aerolíneas, bebidas y alimentos orientados a un mercado premium dominan la publicidad en torno a este mundo.  

Los extenistas argentinos, Juan Mónaco y Mariano Zabaleta, fundadores de Summa Sports, agencia de representación, gestión y marketing deportivo, entienden el tenis como un deporte individual, global y aspiracional. Asociado también a valores universales como disciplina, resiliencia, educación y la longevidad profesional, y donde el jugador -no un equipo ni un escudo-es la marca, lo que genera una conexión directa con el público y una identificación muy fuerte.

A propósito de este mercado paralelo al ranking ATP, Mónaco, el CEO de la agencia, comenta que vieron una oportunidad muy clara, pues el deportista no estaba siendo gestionado desde el valor de su marca personal. “El principal desafío inicial fue cultural: convencer a jugadores, familias y también a marcas de que el desarrollo comercial no es un “extra”, sino una carrera paralela que hay que construir a largo plazo. La marca personal no aparece sola ni se improvisa; se trabaja con el mismo profesionalismo que el entrenamiento deportivo”, explica.

Zabaleta, quien se desempeña como chief production officer de Summa, que representa a figuras del tenis como el top 60 ATP Tomás Etcheverry y las estrellas retiradas Diego Schwartzmann y Gabriela Sabatini, revela lo que están buscando las empresas y dónde están las oportunidades, especialmente para los sudamericanos: “El foco actual está en construir valor sostenible y relaciones duraderas, no solo acuerdos puntuales. Las marcas buscan coherencia y credibilidad. Ya no alcanza con exposición o seguidores. Buscan embajadores que representen valores, que conecten de manera genuina con audiencias específicas y que puedan sostener relaciones de largo plazo”.

Fernando Funes, country sales manager de Geely en Chile, la compañía de vehículos chinos que apostó por Alejandro Tabilo como embajador, concuerda con esta perspectiva sobre el valor del tenis y los vínculos con sus exponentes: “Más que un sponsorship tradicional, esta vinculación con el tenis nace desde una visión de largo plazo. Creemos en acompañar procesos, carreras y trayectorias que se construyen con trabajo diario, planificación estratégica y mejora continua”. “En Geely buscamos alianzas que representen de manera auténtica los valores de la marca: disciplina, consistencia, innovación y una ambición clara por competir al más alto nivel. En ese sentido, el tenis es una plataforma que refleja de forma precisa nuestro ADN”, complementa Funes.

Ventaja fuera: los ingresos luego del “game, set and match”

El camino a la generación de ingresos extratenísticos parte por casa. De acuerdo con Luciano Cabeiro, la primera evaluación de un jugador la da su mercado interno, donde juega un rol muy importante la nacionalidad de un jugador: “No es lo mismo un japonés que un argentino; Japón es más rico y numeroso. Hoy te convendría tener jugadores de mercados grandes como India o Brasil, que sería muy lucrativo, por su alta población y afición al deporte”.

El siguiente paso, con el jugador ya inserto en el circuito, es expandir las fronteras y allí entra en juego el concepto de lo internacionalizable y si la figura del deportista se adecua a lo que quiere la mayoría de los países. “Al convertirse en internacionales, ya no venden tanto por su mercado interno, venden por el global y ahí las reglas cambian”, menciona el abogado que también se desempeña como analista en el canal BATennis.

Para Cabeiro, el escenario actual de la élite ofrece dos grupos muy marcados: los muy buenos y los fenómenos: “Lo que se está dando ahora es que se está abriendo una diferencia muy grande en contratos y retribución monetaria por imagen entre estos grupos”.

¿Dónde está entonces la línea que abre la perspectiva de generar ganancias fuera de la cancha? Desde que un jugador ingresa de forma directa a los torneos de Grand Slam, es decir, un top 100, sostiene el coach argentino. 

Ahora bien, los especialistas coinciden en que los contratos importantes, aquellos que pueden generar ingresos por sobre los premios tenísticos, son más probables a partir del top 30 o 35 del mundo. “Cuando el jugador combina buenos resultados con una estrategia de marca bien trabajada, el ingreso fuera de la cancha se transforma en una segunda carrera. La clave está en anticiparse y construir ese valor antes”, concluye Juan Mónaco. 

Las figuras sudamericanas

Desde lo competitivo, el panorama en nuestra región está lejos -por ahora- del rendimiento de las figuras dominantes de la ATP. Sin embargo, el posicionamiento de los tenistas sudamericanos actuales -sin ser el de mayor prominencia histórica- permite conformar un escenario atractivo comercialmente a nivel local e internacional. 

Aunque en estas figuras se evidencian cualidades competitivas y talento, desde Summa reconocen que, a diferencia de otras épocas, “nos falta un jugador que pueda pelear Grand Slams y estar de manera sostenida en el top ten”.

Efectivamente, tenistas como Ríos, Kuerten o Del Potro, que compitieron al más alto nivel mundial, pudieron explotar su imagen más allá. Como menciona Luciano Cabeiro, “los sudamericanos dependen más del mercado interno que del internacional y hoy, lamentablemente, no hay jugadores internacionalizables a nivel de imagen, con la probable excepción de Joao Fonseca”.

A continuación, las principales figuras sudamericanas con potencial de combinar el rendimiento deportivo con su imagen y marca, aquellos capaces de potenciar su presencia pública, contratos comerciales y conexión emocional con audiencias de cara a la incipiente temporada 2026.

João Fonseca, Brasil (2006), cerró el 2025 en el top 30 mundial, facturando 1,7 millones de dólares por su rendimiento deportivo con dos títulos ATP incluidos. Sin embargo, existe consenso respecto a su potencial, que está mucho más allá de estos números.

Foto: Laver Cup

En el ámbito tenístico, el joven brasileño está llamado a ser uno de los principales candidatos para remecer el indiscutible liderazgo de Alcaraz y Sinner. Eso, sumado a la exaltación nacional de su figura en un mercado grande como el brasileño le ha valido una gran atención mediática 

Con más de 1,2 millones de seguidores en Instagram, Fonseca fue seleccionado hace un par de años por On, la marca de indumentaria deportiva de moda que ha sabido posicionarse de manera irruptiva en el segmento premium y que tiene el peso simbólico de ser parte del brazo comercial de Roger Federer, inversor de la compañía. 

Con esta base, el brasileño se ha convertido en rostro de grandes marcas como Rolex, XP Investimentos, Mercado Libre, Claro y Yonex.

La exhibición recientemente confirmada con Carlos Alcaraz en São Paulo para finales de 2026 lo consagra como un verdadero fenómeno para el público brasileño y una estrella de alcance internacional.  

Nicolás Jarry, Chile (1995), aunque 2025 fue un año de altibajos, quien supo ser 16° del mundo en 2024, acumuló cerca de 900 mil dólares en premios el año pasado, en buena parte gracias a los octavos de final en Wimbledon. 

Foto: Itaú

Su figura está estrechamente ligada al concepto de la “familia”. Por un lado, potenciado por el vínculo con su abuelo Jaime Fillol, prominente tenista chileno de los 70 y uno de los fundadores de la ATP fuertemente ligado al desarrollo del deporte. Este lazo se ha extendido con los hijos de Fillol, y tíos de Jarry, quienes son organizadores del Chile Open, el principal torneo del país. Y, por otro lado, se fortalece especialmente por el protagonismo que ha tenido su núcleo familiar -esposa y tres hijos- quienes lo acompañan regularmente en el circuito y que han sido parte de la narrativa de las campañas publicitarias del tenista. 

Con cerca de 260 mil seguidores en Instagram (@nicojarry), el relato deportivo y familiar que representa la figura de Nicolás Jarry le ha valido asociaciones comerciales con el Banco Itaú, la Clínica Alemana, BYD, Pampers y Wilson, además de otras acciones de su esposa -Laura Urruticoechea- con marcas como Paris, Visa y Nivea, entre muchas otras colaboraciones relacionadas con moda y belleza. 

Sin embargo, este sólido posicionamiento publicitario se ve desafiado por el rendimiento deportivo de Jarry, quien inició la temporada con derrotas en la gira oceánica, lo que que implica que enfrenterá las siguientes etapas de la temporada con un ranking más allá de los 130 mejores del mundo, obligándolo a disputar las clasificaciones a los principales torneos, así como el circuito menor de los challengers.

Alejandro Tabilo, Chile (1997), top 80 de la ATP, sumó 950 mil dólares en premios durante 2025 con su triunfo en el ATP 250 de Chengdú como punto álgido, además de su segundo triunfo contra Novak Djokovic en Montecarlo. 

Foto: Geely

Estos peak de rendimiento y notoriedad le han valido al formado en Canadá 128 mil seguidores en Instagram (@tabilo97), quienes pudieron ver recientemente el cambio de indumentaria, pasando de Lotto a Ellesse. A ello se suma la prominente presencia del Banco de Chile y la marca china de vehículos Geely, sus principales socios, que figuran también en las mangas de la camiseta de Tabilo.  

Fernando Funes, de la automotriz, explica lo que vieron en Tabilo a inicios de 2025, quien encarna -a su juicio- el espíritu de un tenis moderno, exigente y con proyección internacional. “A través del tenis, no solo buscamos visibilidad, sino construir relato, credibilidad y una conexión emocional real con las personas”, añade.

Este perfil que conecta con un público joven, con un estilo cool y de atrevimiento moderado en camino a la madurez, le ha valido también campañas con la joyería Rometsch, las zapatillas de la ascendente marca On, raquetas Yonex, con la Clínica Los Andes -como parte del team Chile- y con La Roche-Posay, consolidando al otrora 19° del mundo (2024) como una figura atractiva y viralizable.

Francisco Cerúndolo, Argentina (1998), top 20 mundial y número uno sudamericano, generó 1,2 millones de dólares en premios durante 2025, con un perfil competitivo que lo hace una amenaza constante para los líderes del tour. Ha sido figura recurrente en la Laver Cup como miembro del Team World, invitado al circuito paralelo de exhibición UTS y un referente en el equipo argentino de Copa Davis, consolidando un perfil sólido como tenista de alto rendimiento.

Foto: Adidas

Con 161 mil seguidores en Instagram (@francerundolo), Cerúndolo combina su carrera tenística con estudios de economía a distancia. Precisamente, sus finanzas parecen ir al alza gracias a las asociaciones como embajador de diversas marcas como Banco Galicia, Pax Assitance, Pepperstone, AstroPay, Zenith Watches, Adidas y Head. Además, su imagen se ha potenciado con figuraciones en medios locales y reconocimientos como “Personalidad Destacada del Deporte” en su país.

-Ignacio Buse, Perú (2004), flamante top 100 y número uno peruano, generó casi 370 mil dólares en premios en 2025, el año que marcó su entrada al circuito grande del tenis. 

Foto: Peugeot

El inicio de año de “Nacho” Buse -afectado por una lesión- llegó con buenas noticias desde lo comercial gracias al acuerdo de patrocinio con Peugeot, tratando de resaltar “carácter y estilo”. 

El juego moderno y elegante de Buse, que ganó notoriedad nacional por su buen rendimiento representando al país en la Copa Davis, le ha valido asociaciones con marcas como Etna y Herbalife Perú, además de los sponsors deportivos como Wilson y Lotto. 

Con cerca de 45 mil seguidores en Instagram, la ascendente imagen del peruano promete este 2026 crecer tanto como sus resultados deportivos.