Con más de 220 jugadores tokenizados, WIN y la AFA presentaron su modelo ante la comunidad Ethereum. Messi, Dibu y Mac Allister encabezan el salto del fútbol argentino hacia la economía blockchain.
La semana comenzó con una señal clara desde el predio de La Rural, en la ciudad de Buenos Aires, que volvió a situarse en el centro de la innovación global. La DevConnect, la feria mundial de Ethereum que reúne cada año a los actores más influyentes del universo cripto, abrió sus puertas con una energía contagiosa. Hackatons, paneles simultáneos, demos, experiencias inmersivas y la presencia de una comunidad internacional que crece sin fronteras marcaron el ritmo de los primeros días. Pero hubo un momento que capturó por completo la atención del ecosistema: la presentación conjunta de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y WIN Investments, la fintech que impulsa la tokenización de los contratos de solidaridad de los futbolistas.
En el escenario principal se encontraban Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, y Valentín Jaremtchuk, fundador y CEO de WIN, protagonistas de una alianza que, en pocos meses, pasó de ser una innovación local a proyectarse como un modelo continental. Así fue como la feria tuvo ese día un protagonista inesperado: el fútbol argentino y su salto definitivo hacia la blockchain.
A su turno, Tapia no tardó en dejar clara la trascendencia de la iniciativa. “Es un antes y un después, no solo para la economía de los clubes, sino para la valorización de todos los jugadores”, afirmó durante el panel. Y su declaración no fue un gesto retórico: la AFA se convirtió en la primera federación del mundo en institucionalizar un sistema de tokenización para jugadores, poniendo esta herramienta a disposición de todos los clubes que integran el fútbol argentino.
La plataforma desarrollada por WIN permite que cualquier persona alrededor del mundo participe del mercado de pases mediante la adquisición de tokens digitales que representan una fracción del mecanismo de solidaridad de los futbolistas. En otras palabras, se democratiza el acceso a un negocio históricamente reservado a clubes grandes, agentes y fondos privados.
“Cualquier ciudadano en el mundo puede ser parte de la venta de un futbolista como ‘Dibu’ Martínez, Alexis Mac Allister o Leo Messi. Pero también puede invertir desde el inicio en un futuro crack del fútbol argentino”, explicó Tapia. “Y los clubes podrán usar esa inversión para mejorar infraestructura y seguir formando talentos.”
Esa visión sintetiza uno de los objetivos centrales del proyecto: apuntalar el rol histórico de los clubes formadores de la Argentina en un contexto económico desafiante. Para el presidente de la AFA, la tecnología no reemplaza el modelo social del fútbol local; por el contrario, lo expande. “Tenemos un fútbol formador: la mayoría de nuestros jugadores triunfan en el mundo y muchos son capitanes en sus clubes. Esta tecnología nos permite potenciar eso”, destacó.
Un modelo de expansión continental
La presentación en DevConnect no solo consolidó el acuerdo entre la AFA y WIN, sino que también abrió la puerta a nuevos avances regionales. Jaremtchuk anunció que la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) acaba de cerrar su propio acuerdo de tokenización, replicando el modelo argentino. Y confirmó una alianza con el Comité Olímpico Argentino (COA) para financiar a atletas camino a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
“Vinimos a hacer historia y a democratizar el deporte más popular del mundo”, expresó Jaremtchuk frente al auditorio. “Nadie podía ser inversionista en el mercado de pases; logramos democratizar la inversión en el deporte más popular, y lo hicimos comenzando con el negocio más grande que tiene el fútbol.”
La plataforma, que hoy acumula 120.000 usuarios en 40 países, opera ya con más de 167 jugadores tokenizados, incluyendo nombres como Lionel Messi, Alexis Mac Allister, Nicolás González y Emiliano “Dibu” Martínez. La velocidad de adopción muestra que el mercado no solo entiende el producto: lo demanda.
WIN, fundada hace apenas cuatro años, ya cuenta con presencia en toda Latinoamérica y se prepara para abrir su modelo a nuevas disciplinas deportivas. Con la AUF y el COA incorporados, el ecosistema se expanderá de manera acelerada.
Cómo funciona la tokenización del mecanismo de solidaridad
El sistema se apoya en un concepto clave del reglamento FIFA: el mecanismo de solidaridad, que establece que los clubes formadores reciben un porcentaje de cada venta internacional del futbolista. Sin embargo, esos fondos pueden tardar entre cinco y diez años en llegar. La tokenización cambia por completo ese flujo.
WIN digitaliza los derechos de formación a través de tokens emitidos en la blockchain.
El esquema opera así:
- El club formador tokeniza su porcentaje del mecanismo de solidaridad.
- Los tokens se ponen a disposición de inversores minoristas en la plataforma.
- El club recibe liquidez inmediata, sin esperar años para cobrar.
- Cuando el jugador es transferido, los tenedores de tokens reciben su proporción de la venta, según su participación digital.
Para un ecosistema tan desigual como el del fútbol sudamericano, donde los clubes de barrio y las instituciones formativas suelen sostener estructuras precarias, esta inyección temprana de liquidez puede ser transformadora.
“Es un aporte fundamental para que el fútbol argentino siga siendo pionero, como lo fue siempre”, sostuvo Tapia. “Los clubes más grandes del planeta vienen a buscar a nuestros jugadores. Esta herramienta les permite seguir formando talento sin perder su rol social.”
Un punto de inflexión para la economía del deporte más popular
En este sentido, la alianza entre la AFA y WIN representa mucho más que un uso puntual de tecnología blockchain. Se trata de una reconfiguración del modelo de financiamiento deportivo, una forma de abrir las fronteras económicas del fútbol hacia la participación ciudadana global.
Jaremtchuk lo explicó con claridad: “No hace falta ser un gran inversor. Hoy cualquier persona puede participar del mercado de pases de un futbolista profesional”. Ese acceso minorista a uno de los negocios más lucrativos de la industria deportiva —que mueve miles de millones cada año—, marca un hito histórico en la intersección entre deporte y tecnología.
En DevConnect, donde la descentralización es la esencia técnica y filosófica, la presentación de AFA y WIN funcionó como una metáfora precisa de lo que la blockchain promete: participación abierta, trazabilidad y empoderamiento colectivo.
Pero más allá de los números, las métricas y el entusiasmo inversor, hay un significado más profundo que atraviesa el proyecto. En un país donde el fútbol es parte de la identidad cultural, la tokenización de los talentos se convierte en una narrativa que une pasado y futuro: del barrio a la economía digital global.
