Latinoamérica avanza hacia marcos regulatorios más exigentes que convierten el cumplimiento y la resiliencia en condiciones esenciales para la continuidad del negocio.
El incumplimiento de las nuevas y exigentes normativas en ciberseguridad podrá acarrear multas, que tienen como propósito desincentivar la falta de preparación y proteger la infraestructura crítica del país.