El presidente de Estados Unidos formalizó en Miami una coalición militar que le permite entrenar y movilizar fuerzas armadas para combatir el narcotráfico y el terrorismo, además de acciones de defensa del hemisferio occidental.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, formalizó este sábado la creación de una coalición internacional destinada a combatir a los carteles del narcotráfico en el hemisferio occidental. La iniciativa, presentada durante una cumbre con mandatarios latinoamericanos afines en Miami, fue bautizada como Escudo de las Américas y plantea la coordinación militar entre Washington y gobiernos de la región para desmantelar estas organizaciones.

La medida quedó plasmada en una proclamación presidencial en la que Trump afirma que su administración ha demostrado un compromiso sostenido para “desmantelar a los cárteles y terroristas extranjeros que operan en el hemisferio occidental”, y subraya que Estados Unidos ha destinado “recursos sin precedentes” para su destrucción. El documento también señala que estos grupos criminales controlan territorios, extorsionan sistemas políticos y judiciales y utilizan violencia y terrorismo para alcanzar sus objetivos.

Entre los puntos centrales del acuerdo se establece que Estados Unidos y sus aliados deberán coordinarse para privar a los carteles del control territorial y del acceso a financiamiento o recursos necesarios para sostener sus campañas de violencia. Además, el plan contempla que Estados Unidos entrenará y movilizará a las fuerzas militares de los países socios con el objetivo de conformar la fuerza de combate más eficaz posible para desmantelar a los carteles y su capacidad de exportar violencia e intimidación organizada.

La esencia del acuerdo, según explicó Trump durante el encuentro, es el compromiso de “usar fuerza militar letal para destruir” a los carteles. “De una vez por todas, nos desharemos de ellos. Necesitamos su ayuda. Solo tienen que decirnos dónde están”, afirmó el mandatario.

La proclamación también considera que Estados Unidos y sus aliados deben “mantener a raya las amenazas externas”, incluidas las que califica como “influencias extranjeras malignas provenientes de fuera del hemisferio occidental”.

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Cumbre con aliados ideológicos

El anuncio se realizó durante una reunión en el Trump National Doral Miami, un resort propiedad del presidente estadounidense, con la presencia de doce líderes latinoamericanos alineados políticamente con su gobierno.

Entre los participantes estuvieron los presidentes de Argentina, Javier Milei; Bolivia, Rodrigo Paz; Costa Rica, Rodrigo Chávez; República Dominicana, Luis Abinader; Ecuador, Daniel Noboa; El Salvador, Nayib Bukele; Guyana, Irfaan Ali; Honduras, Nasry “Tito” Asfura; Panamá, José Raúl Mulino; y Paraguay, Santiago Peña, además de la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar.

También asistió el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien asumirá el cargo el próximo miércoles, justo en medios de las tensiones con el gobierno en ejercicio por la tramitación de un cable submarino de origen chino que fue relacionado con las “influencias malignas” a las que se alude en el acuerdo.

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La iniciativa Escudo de las Américas busca institucionalizar una coordinación regional en materia de seguridad que incluiría entrenamiento, cooperación militar y despliegue coordinado de fuerzas para enfrentar a organizaciones criminales transnacionales.

Las ausencias de México, Colombia y Brasil

Uno de los aspectos más llamativos de la cumbre fue la ausencia de México, así como de Brasil y Colombia, tres de las principales economías de América Latina y actores tradicionales en la lucha contra el narcotráfico.

Durante su intervención, Trump criticó duramente a México, país que describió como el “epicentro de la violencia de los carteles”. Aunque calificó a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, como “una muy buena persona”, cuestionó que su gobierno no haya autorizado operaciones militares estadounidenses contra los grupos criminales en territorio mexicano.

La tensión se produce después de que Trump sugiriera públicamente la posibilidad de bombardear a los carteles en México, a los que su administración ha catalogado como organizaciones terroristas. La propuesta ha sido rechazada por el gobierno mexicano, que insiste en defender la soberanía nacional.

Pese a ello, ambos países mantienen cooperación en materia de seguridad. Un ejemplo reciente fue el operativo en México en el que fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), considerado uno de los narcotraficantes más buscados por Washington.

Desde el Departamento de Estado, la portavoz Natalia Molano señaló que la nueva alianza regional “no es una puerta cerrada” para México, que podría incorporarse en el futuro si así lo decide.

Presión geopolítica en la región

La cumbre también tuvo un marcado tono geopolítico. Trump advirtió a los líderes presentes que Estados Unidos no permitirá la influencia de potencias externas en el hemisferio, en una referencia implícita al creciente peso económico y tecnológico de China en América Latina.

La iniciativa coincide con el objetivo declarado de la estrategia de seguridad de la administración Trump de consolidar a Latinoamérica como una esfera de influencia de Washington, recuperando el espíritu de la histórica Doctrina Monroe, formulada en 1823 bajo el principio de “América para los americanos”.

El Escudo de las Américas”, que será supervisado por Kirsti Noem, recientemente cesada como secretaria de Seguridad Nacional tras sus polémicas defensa de las acciones de ICE, busca coordinar esfuerzos militares, de inteligencia y de entrenamiento entre los países participantes para enfrentar al narcotráfico y otras amenazas transnacionales.

El anuncio se produce además en un momento de fuerte tensión internacional para Washington, marcado por la reciente escalada militar contra Irán y por la creciente presión estadounidense sobre Cuba, en medio de un bloqueo energético que ha profundizado la crisis económica de la isla.

*Con información de EFE.