El presidente de Estados Unidos calificó de "profundamente decepcionante" y de "decisión terrible" el fallo de la Corte Suprema de su país.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este viernes que firmará una orden para imponer un arancel global del 10% bajo la Sección 122 de la ley de comercio de 1974, que otorga al mandatario el poder de imponer restricciones temporales de importación de hasta el 15%, después de conocerse hoy la decisión del Tribunal Supremo que invalida la mayoría de sus gravámenes.
“Firmaré una orden para imponer un arancel global del 10% en virtud de la Sección 122 (de la Ley de Comercio de 1974), además de los aranceles normales que ya se están cobrando. También estamos iniciando varias investigaciones en virtud de la Sección 301 y otras, para proteger a nuestro país de las prácticas comerciales desleales de otros países y empresas”, declaró Trump.
La Ley de Comercio de 1974 es una norma histórica de Estados Unidos que otorga al Presidente facultades para imponer aranceles de hasta el 15 % durante períodos de 150 días.
Trump, que aseguró que cuenta con “alternativas muy poderosas” para imponer estas tarifas, explicó que va a recurrir a tres leyes que harán más compleja la implantación de los aranceles, pero que le permitirán seguir con su política económica a pesar de la decisión judicial del Supremo.
“Es un proceso un poco más largo. Intenté simplicar las cosas, pero no nos dejaron hacerlo”, aseguró en su comparecencia ante la prensa apenas tres horas después de que su medida estrella haya sido parcialmente anulada por el poder judicial estadounidense.
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Además de la Ley de Comercio de 1974, también mencionó la Ley de Expansión Comercial de 1962, firmada por el presidente John Fitzgerald Kennedy en plena Guerra Fría, y que le permitió ampliar la autoridad presidencial para negociar acuerdos comerciales y modificar aranceles.
También apeló a la Ley Arancelaria Hawley-Smoot de 1930 (o Smoot-Hawley), una norma estadounidense aprobada el 17 de junio de 1930, que aumentó los aranceles de importación a niveles históricamente altos, con el propósito de proteger a las industrias y agricultores estadounidenses de la competencia extranjera.
El fallo de la Corte Suprema establece que el Gobierno estadounidense no tiene facultades inherentes en tiempos de paz para imponer aranceles sobre la base de la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA) de 1977 invocada por Trump como pilar de su guerra comercial, ya que considera esos gravámenes un impuesto y por lo tanto requiere la aprobación del Congreso.
El presidente, visiblemente contrariado por la decisión judicial, aseguró que “la Corte Suprema no anuló los aranceles. Simplemente anuló un uso particular de los aranceles de la IEEPA”.
“Puedo hacer lo que quiera con la IEEPA, imponer un embargo total, pero no puedo cobrarle a nadie ni un dólar por ello. Es ridículo, pero no importa, porque tenemos otras maneras, muchas otras maneras”, concluyó Trump.
Fallo “profundamente decepcionante”
Trump, calificó de “profundamente decepcionante” y de “decisión terrible” el fallo de la Corte Suprema, que declaró que el mandatario se extralimitó en los poderes de emergencia invocados para imponer gran parte de sus aranceles a los socios comerciales del país.
“Este era un caso importante para mí, más como símbolo de seguridad económica y nacional”, dijo Trump este viernes en una comparecencia improvisada ante la prensa horas después de conocerse la decisión de una clara mayoría del Supremo (6-3), en uno de los mayores reveses para la agenda del republicano en su segundo mandato.
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Advirtió que en su “opinión, el tribunal ha sido influido por intereses extranjeros y por un movimiento político que es mucho más pequeño de lo que la gente podría imaginar”.
El fallo de la Corte Suprema establece que el Gobierno estadounidense no tiene facultades inherentes en tiempos de paz para imponer aranceles con base a la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA) de 1977 invocada por Trump como pilar de su guerra comercial.
Según el mandatario, los países que “han estado estafando” a EE.UU. “durante años están eufóricos” tras el dictamen, que podría significar el reembolso de unos 240,000 millones recaudados por Washington por los llamados “gravámenes recíprocos” anunciados en abril de 2025, entre otras medidas.
“El fallo del Tribunal Supremo sobre los aranceles es profundamente decepcionante, y me avergüenza la actitud de ciertos miembros de la Corte, absolutamente me avergüenza que no tengan el valor de hacer lo que es correcto para nuestro país”, dijo el presidente desde la Casa Blanca.
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El republicano agradeció a los jueces discrepantes, Samuel Alito, Clarence Thomas y Brett Kavanaugh, los magistrados más conservadores de los 9 que componen el Supremo, por “su fuerza, sabiduría y amor” a su país. “Al leer las opiniones de disenso, nadie puede argumentar en contra”, añadió.
También insistió en que tienen “alternativas muy poderosas” a la IEEPA para imponer aranceles a los socios comerciales del país.
“La buena noticia es que existen métodos, prácticas, leyes y facultades, reconocidos por todo el Tribunal en esta terrible decisión, y también reconocidos por el Congreso, al que hacen referencia, que son incluso más poderosos que los aranceles de la IEEPA”, afirmó.
En su fallo de hoy, el Supremo considera que el uso de esta legislación por Trump supondría una delegación excesivamente amplia del poder tributario que la Constitución reserva al Congreso, ya que el Alto Tribunal considera que los aranceles son un tipo de impuesto a los ciudadanos.
Entre los aranceles afectados por este dictamen están la tarifa global base del 10% a las importaciones extranjeras y los llamados gravámenes “recíprocos” a los socios comerciales de la mayor economía del mundo, junto a aranceles adicionales del 25% a México y a Canadá para presionar a estos países a frenar el flujo de drogas como el fentanilo a través de sus fronteras hacia EE.UU.
Bajo la sombrilla de la IEEPA, Trump ordenó la suspensión de la exención arancelaria que regía desde hace casi un siglo sobre los envíos ‘de minimis’ de mercancías de escaso valor, con serias repercusiones para el comercio electrónico.
También se incluyen las decisiones del republicano de aumentar hasta un 50% los aranceles a Brasil y la India como represalia por el enjuiciamiento a su aliado, el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, y la compra de crudo ruso, respectivamente.
*Con información de EFE
