Mientras Bad Bunny unió en su fiesta del SuperBowl XL al chileno Pedro Pascal, la colombiana Carol G y el puertorriqueño Ricky Martin con la estadounidense Lady Gaga, el Presidente de Estados Unidos reaccionó con ira en su red social.

Mientras Bad Bunny unió en su fiesta del SuperBowl XL al chileno Pedro Pascal, la colombiana Carol G y el puertorriqueño Ricky Martin con la estadounidense Lady Gaga, el Presidente de Estados Unidos reaccionó con ira en su red social.

“¡Qué rico es ser latino!”. Con ese grito de guerra, Bad Bunny transformó este domingo el escenario del Super Bowl en una colorida oda a Latinoamérica, con una puesta en escena cargada de referencias a su Puerto Rico natal en la que reafirmó sobre el escenario más estadounidense su dominio absoluto de la herencia hispana en Estados Unidos.

El ‘conejo malo’ abría el escenario del evento deportivo más visto de EE.UU. con el éxito “Tití me preguntó”, vestido con un traje blanco que simulaba un uniforme de fútbol americano y cargando bajo el brazo un balón de fútbol.

Acto seguido comenzó a sonar “Yo perreo sola”’”, una canción que dedicó a las mujeres que quieren salir a la pista de baile tranquilas, sin que nadie las moleste. El tema se convirtió en un himno contra el acoso de su álbum 2020 “Yo hago lo que me da la gana”, publicado durante la pandemia.

Una “Casita” repleta de amigos

En el show de Bad Bunny no podía faltar la famosa casita, una réplica de una vivienda típica de cemento en Puerto Rico, integrada a los montajes de sus conciertos y en donde aguardaba una de las mayores sorpresas del espectáculo.

Y es que el artista prometió una gran fiesta y lo hizo. También dijo que habría muchos invitados y los hubo. Fueron innumerables: desde Cardi B (de padres domincanos), pasando por la colombiana Karol G, el chileno Pedro Pascal, Jessica Alba, Young Miko, David Grutman, hasta llegar a la Lady Gaga y Ricky Martin, quienes fueron sus únicos acompañantes vocales en los minutos de espectáculo.

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“Buenas tardes California, mi nombre Benito Antonio Martínez Ocasio”, se presentaba así Bad Bunny. “Si hoy estoy aquí es porque nunca deje de creer en mi y tu también deberías creer en ti, vales más de lo que piensas”, continuó diciendo mientras comenzaban a sonar los acordes de “Mónaco”. Sobre el marcador del estadio se podía leer el mensaje “La única cosa más poderosa que el odio es el amor”.

En el escenario del campo de juego se reprodujo la escena de una boda entre lo que se presume una persona migrante y un estadounidense, un símbolo de la diversidad de Estados Unidos y uno de los momentos de protesta silenciosa que no pasaron desapercibidos. Bad Bunny cae sobre el interior de la casita y se va mientras resuenan los ecos de “Gasolina” de Daddy Yankee.

La expectativa de ver al reggaetonero puertorriqueño se transformó en asombro cuando, en su lugar, irrumpió por sorpresa la estrella estadounidense Lady Gaga. Ataviada con un impecable traje azul y escoltada por una orquesta tropical, la cantante tomó el control del espectáculo para cantar “Die with a smile”, junto a una banda de salsa.

La artista se despidió de los focos justo antes del inicio de “Baile inolvidable”, el momento cumbre del espectáculo.

El estadio Levi’s de Santa Clara estalló en júbilo cuando sonaron los primeros acordes de “NUEVAYoL”, escena en la que Bad Bunny reapareció para entregarle simbólicamente un premio Grammy a un niño que sintonizaba la televisión junto a su padre.

Los símbolos de show

Del escenario de la plantación de bananos, sentado en una de las sillas similares a la de la cubierta del álbum “Debí tirar más fotos”, el cantante Ricky Martin hacía presencia para cantar el reivindicativo “Lo que le pasó a Hawai”.

A pesar de ser políticamente correcta, la actuación estuvo cargada de mensajes, como los residentes de las zonas más pobres de Puerto Rico bailando su reguetón, o los postes eléctricos que rodeaban al ‘conejo malo’ mientras sujetaba una bandera de su país y cantaba ‘el Apagón’.

No podía faltar el sapo concho, un anfibio endémico de Puerto Rico en peligro crítico de extinción y que Bad Bunny ha utilizado como símbolo autóctono de su reciente gira mundial.

El espectáculo se acercaba a su fin, no sin antes pronunciar las únicas palabras en inglés que se escucharon durante su actuación: “God bless America”, dice Bad Bunny, quien procede a nombrar países del continente americano y sobre el escenario, aparecen todas las banderas de los países que componen Latinoamérica. 

Sofía Vergara, Roger Federer y Bon Jovi en el público

La colombiana Sofía Vergara, el extenista Roger Federer y el cantante estadounidense Jon Bon Jovi son algunas de las celebridades que asistieron al Super Bowl disputado entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California.

Entre el público también se encontraba el canadiense Justin Bieber junto a su mujer, la modelo Hailey Bieber, así como el rapero Jay-Z junto a sus hijas Rumi y Blue Ivy, y el cómico Adam Sandler.

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También pudo verse al exquarterback de los Patriots Tom Brady y al jugador Travis Kelce caminando por el césped poco antes del inicio del partido, captando todas las miradas pese a la notable ausencia de Taylor Swift.

A la pasarela de famosos que forman parte de los 60,500 asistentes de uno de los eventos deportivos más vistos de EE.UU. se suman las muestras de apoyo a Bad Bunny, el protagonista del descanso.

“Te mando todo el amor, la positividad y el abrazo más grande del mundo. Todos estamos contigo esta noche! Sé que la vas a romper. Estoy aquí contigo de la misma manera que tú estuviste conmigo. ¡Tan orgullosa de ser boricua! Dale fuerte Benito. ¡Como solo tú puedes hacerlo¡”, escribió Jennifer López en un mensaje el X.

El colombiano J Balvin también se encuentra entre el público como muestra de apoyo al artista puertorriqueño tras su reciente reconciliación.

Ambas estrellas del reguetón estuvieron distanciadas durante varios años, con indirectas cruzadas, pero se reconciliaron públicamente en el escenario el pasado 21 de diciembre, cuando Balvin apareció como invitado sorpresa en un concierto de Bad Bunny en Ciudad de México. 

Trump: “Nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo que el espectáculo de Bad Bunny en el descanso del Super Bowl LX fue uno de los peores de la historia y que nadie entendió una palabra del artista puertorriqueño.

“¡El espectáculo del medio tiempo del Super Bowl es absolutamente terrible, uno de los peores de la historia!”, dijo el presidente en la red social Truth Social.

Y agregó: “Nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven en todo Estados Unidos y en el resto del mundo”.

Trump se había opuesto anteriormente en público a la designación de Bad Bunny como protagonista del entretiempo de la Super Bowl y lo llegó a calificar como “una horrible elección”.

Pero hoy añadió que el espectáculo del artista fue “una bofetada en cara” para Estados Unidos.

“No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia”, denunció.

Bad Bunny ha sido un gran detractor de la ofensiva migratoria de la Administración Trump, y el año pasado decidió no llevar su gira Debí Tirar Más Fotos World Tour a EE. UU. para evitar redadas.

Más recientemente, en la entrega de los premios Grammy manifestó: “No somos salvajes, no somos animales, somos humanos y somos americanos”, antes de añadir “fuera ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas)”.

*Con información de EFE.